Chase Headley.

Antes de que pasemos al tema de Chase Headley-quien llegó al Bronx con bombos y platillos al dar hit de oro unas cuantas horas después de convertirse en Yankee-- tenemos que reconocer algo esencial acerca del cambio que hicieron los Yankees y los Padres.

Hace unos meses, el venezolano Yangervis Solarte era un agente libre de liga menor desconocido, uniéndose a su cuarto club en tres temporadas. Su producción por Nueva York en el mes de abril fue increíble, pero el infielder de 27 años de edad no pudo mantener ese paso.

Por su parte, Rafael de Paula, un diestro de 23 años, aún se encuentra en Clase-A. No firmó un contrato profesional sino hasta los 21 años, debido a un fraude de identidad y problemas con su visa.

Podemos concluir, entonces, que fue inteligente de parte de los Yankees enviar a dicho par de jugadores a San Diego por US$1 millón.

Traspasarlos por esa suma más dos meses de los servicios de Headley es tremendo negocio.

Los Padres no supieron sacarle provecho a Headley cuando tuvieron la oportunidad de hacerlo. La campaña del 2012, en la que el antesalista conectó 31 jonrones y produjo 115 carreras, lo convirtió una de las piezas de cambio más valiosas en Grandes Ligas. Pero San Diego optó por concentrarse en la estabilidad y su esfuerzo por negociar una extensión de contrato con Headley-proyecto que no prosperó.

Headley era el rostro de la franquicia, pero en el 2013, temporada en la que se vio afectado por las lesiones, su producción ofensiva comenzó a decaer, lo cual resultó ser apenas el principio de un declive que ha continuado este año. Headley conectó el batazo que le dio a los Yankees el triunfo sobre los Rangers en el 14to inning el martes, pero aún así batea para .230, con porcentaje de embasarse de .296 y slugging de .353. Además, está jugando con un disco herniado en la espalda.

Ante ese panorama, a los Padres se les hizo fácil descartar la opción de darle una oferta calificativa a Headley cuando terminara la temporada. La única opción a estas alturas era buscar la mejor oferta en el mercado de cambios.

Los Yankees no dieron mucho a cambio de Headley y no se sabe qué resultados les dará el movimiento, ni hasta qué punto su nueva adquisición les permita acercarse a la cima del Este de la Liga Americana. Este equipo de los Yankees, que se encuentra sin los servicios de Masahiro Tanaka, bien podría estar encaminado hacia un desenlace decepcionante en la última campaña de Derek Jeter. No obstante, hay que darles crédito por realizar canjes de bajo riesgo y de alto potencial como los de Brandon McCarthy y Headley.

No hay duda de que Headley representa una mejoría para los Yankees en cuanto a defensa se refiere. Eso lo hace ya una adquisición valiosa, especialmente ahora que McCarthy, y otro pitcher que tiende a provocar roletazos, Shane Greene, son piezas clave de la rotación.

Aunque la suposición obvia es que a Headley le será más fácil tener mejor slugging en el Yankee Stadium que en el Petco Park, hay que recordar que por San Diego, Headley tuvo mejores números en casa este año (.250/.303/.357) que en la ruta (.209/.290/.353).

Los Frailes, que a nivel colectivo batean para .215, están en peligro de terminar con el peor promedio de Grandes Ligas en 46 años. De hecho, están cerca de la funesta marca de de .211 que registraron los Medias Blancas de 1910 - el más bajo de un equipo en la era moderna.

Unirse a una franquicia de gran historia que se encuentra en la pelea por la postemporada seguramente revigorizará a Headley, lo cual podría hacer que su problema en la espalda sea más tolerable. Ponerse el uniforme rayado de los Bombarderos puede sacarle lo mejor a un jugador, como el propio Solarte puede atestiguar.