David Wright. (Jeff Roberson/AP)

PORT ST. LUCIE, Florida - Hay un momento grabado en la mente de David Wright que, ocho años después, aún le sirve de motivación al capitán de los Mets.

"Haber visto cómo es la postemporada en Nueva York fue algo increíble", dijo el tercera base.

Haber sido miembro de los Mets del 2006, como lo fue Wright, significó vivir el béisbol neoyorquino a plenitud. El Shea Stadium se atestó en la recta final con fanáticos atentos a cada lanzamiento. Los aplausos no se escuchaban como aplausos. Más bien sonaban como truenos, y ser parte de ese equipo fue una experiencia inolvidable.

Algunos de los recuerdos de Wright de aquella temporada son casi irreales. Los Mets se coronaron campeones del Este de la Liga Nacional y fueron eliminados al cederles dos carreras a los Cardenales en el noveno inning del Juego 7 de la Serie de Campeonato.

"De momento, desde la tercera base, podía ver cómo la grada más alta del Shea Stadium se estremecía", dijo Wright.

Ahora los Mets juegan en el espectacularmente bello Citi Field y, a medida que se preparan para comenzar una temporada llena de optimismo y expectativas, a Wright lo entusiasman las posibilidades.

"Creo que es la fuerza que te motiva", dijo Wright. "Tuve una probadita de eso. Fue algo fabuloso. Una vez tienes esa experiencia, quieres revivirla. Será aun más intenso en el nuevo estadio".

Wright considera que los Mets están muy cerca de conseguirlo. El antesalista ha visto la llegada de tres veteranos vía la agencia libre - el derecho dominicano Bartolo Colón y los jardineros Curtis Granderson y Chris Young. Les ve el potencial a jugadores jóvenes como el receptor Travis d'Arnaud y el guardabosque quisqueyano Juan Lagares.

Pero más que nada, Wright ve brazos de poder en todos los niveles de la finca y parece estar convencido de que los Mets están en posición de dar el próximo paso.

Para el Día Inaugural del 2015, Matt Harvey, Zack Wheeler y Noah Syndergaard bien podrían estar al frente de la rotación de los Mets. Se trata de tres lanzallamas con potenciales muy altos. En una situación de ensueño, serían los líderes de los Mets durante al menos una década.

Pero por ahora, Harvey aún se está recuperando de una cirugía Tommy John y Syndergaard fue enviado a ligas menores. No obstante, una rotación que incluye a Wheeler, Jon Niese, Dillon Gee y Colón--más una ofensiva que cuenta con Wright, Granderson y Young--debe permitirle a los Mets dar un paso positivo en el Este de la Liga Nacional.

"Miro a mi alrededor y veo a estos lanzadores jóvenes", dijo Wright. "He visto cómo algunos prospectos generan mucho alboroto con un equipo neoyorquino. Algunos han sido de verdad y otros no han dado la talla. Pero veo los brazos de calidad que tenemos en este campamento y, desde mi punto de vista, ésa es la manera más rápida de enderezar la nave. Ves a San Francisco. Ves lo que ha hecho Washington. Lo que tienen en común es pitcheo joven y de poder. Eso lo tenemos nosotros".

Los Mets llegaron a los entrenamientos con interrogantes con respecto al campo corto, la primera base y la parte trasera de la rotación. Ninguno de esos asuntos se ha resuelto. El panameño Rubén Tejada aún sigue siendo el torpedero titular del club a pesar de que ha tenido una pretemporada inconsistente, mientras que la competencia entre Lucas Duda y Ike Davis por el puesto de inicialista titular se ha visto afectada por lesiones de ambos jugadores. En cuanto al quinto abridor se refiere, los veteranos Daisuke Matsuzaka y John Lannan están luchando con el dominicano Jenrry Mejía, de 24 años de edad, por el puesto.

Aun si la rotación resulta ser sólida - y bien podría serlo - la ofensiva podría ser una obra en progreso. Pero todo empieza con el pitcheo.

"Si ves nuestro lineup, no creo que vayamos a ganar todos los juegos por 12-10 ni nada por el estilo", dijo Wright. "Si nuestro pitcheo rinde como creo que puede rendir, vamos a tener la oportunidad de ganar muchos partidos".

Una de las cualidades que el gerente general de los Mets, Sandy Alderson, agregó al firmar a Colón, Granderson y Young fue experiencia en postemporada y actitudes ganadoras. Tratándose de un equipo que viene de cinco campañas perdedoras seguidas y que busca competir con los Nacionales y los Bravos en el Este de la Nacional, la actitud cuenta.

"Creo que si has ganado, empiezas a hacerte el hábito", dijo Granderson. "Lo bueno de aquí es que en las ligas menores los equipos de los Mets han triunfo. El equipo de Triple-A ha ganado. Los equipos de los niveles más bajos han ganado. Esos muchachos se desarrollan juntos y están acostumbrados a ganar. No esperan otra cosa cuando llegan a Grandes Ligas.

"Es muy parecido a cuando estaba yo en Detroit. Tuvimos mucho éxito en ligas menores allí y una vez llegamos al equipo grande, comenzamos a triunfar y seguimos triunfando. Eso puede ser contagioso. Le sumas algunas piezas aquí y allá y tratas de armar el rompecabezas completo".