Mark Gilbert. (Uncredited)

Mark Gilbert fue el primer bate en la misma alineación en la que figuraban dos futuros miembros del Salón de la Fama, Tom Seaver y Carlton Fisk. Corrió para atrapar un elevado de Eddie Murray y conectó un sencillo crucial ante Orel Hershiser.

Ahora, el ex pelotero de los Medias Blancas de Chicago está en el círculo de espera, pero no para un turno al bate, sino para un nuevo nombramiento. Podría ser embajador de Estados Unidos en Nueva Zelanda.

El Departamento de Estado informó que no pudo encontrar en sus expedientes algún registro sobre un jugador de las Grandes Ligas que se haya desempeñado como embajador.

Gilbert jugó apenas siete juegos con los Medias Blancas en julio de 1985. Tenía calidad en el fildeo, y bateó para .273, con tres carreras anotadas y tres producidas, bajo las órdenes del manager Tony La Russa.

"Seguro que lo recuerdo", dijo La Russa el miércoles, en declaraciones a The Associated Press. "Siempre me sorprendió su inteligencia y la forma en que se comprometía con todo lo que tratábamos de enseñar, convertirse en un compañero, en un competidor y buscar la excelencia como profesional".

"Creo que ahora él ha elevado esa excelencia a un nuevo nivel", añadió.

Y cuando se le recordó que a los embajadores se les llama normalmente "su excelencia", La Russa rió.

"Si Mark entra a la casa club con sus viejos compañeros, no creo que lo vayan a llamar `su excelencia'", dijo.

Cal Ripken Jr., Barry Larkin y el nicaragüense Dennis Martínez figuran entre varios ex peloteros de las mayores que colaboraron con el Departamento de Estado, como enviados diplomáticos, embajadores de la buena voluntad o en otros puestos de índole deportiva o simbólica. Como dato curioso, Gilbert conectó una vez un doblete con la casa llena frente al "Presidente" Martínez en el Comiskey Park.

Ahora volvería a ser novato, en un nuevo territorio.

El presidente Barack Obama nominó oficialmente a Gilbert el martes. Gilbert, de 57 años, ha fungido como ejecutivo bancario y fue miembro de un organismo denominado Obama for America, que ayudó a financiar la campaña del hoy mandatario.

Los nominados a puestos de embajador rara vez emiten declaraciones públicas durante el proceso de ratificación. v