Carlos Beltrán

NUEVA YORK -- De vuelta en el estadio del que fue su equipo durante siete temporadas y media, Carlos Beltrán se encontró que los anfitriones Mets de Nueva York le habían asignado para el Juego de Estrellas el mismo rincón donde estuvo su armario.

No hay resentimientos entre el jardinero puertorriqueño y los Mets. Beltrán se fundió en un abrazo con Terry Collins, su ex mánager, al encontrarse en la rotonda del Citi Field.

"Me siento contento de estar aquí, poder representar a mi equipo, los Cardenales", dijo Beltrán. "Es una bendición poder estar otra vez en Nueva York, compartir con mucha gente que me apoyó".

A los 36 años, Beltrán brilla como en sus mejores tiempos, presentándose al octavo Juego de Estrellas de su carrera y al sexto mediante la votación de los fanáticos.

Su producción lo dice todo: es el décimo en promedio al bate de la Liga Nacional con .309; quinto en jonrones (19), y sexto en slugging (.533). También anótenle 60 carreras remolcadas.

"Para mí es un gusto tener a Carlos como compañero de equipo", dijo Yadier Molina, el receptor boricua de los Cardenales. "Este es un futuro Salón de la Fama. Con él aprendes algo todos los días, sobre cómo seguir manteniéndote en forma y estar en el máximo nivel".

Beltrán reacciona perplejo cuando alguien le pregunta con tono maravillado cómo es posible que su desempeño con San Luis sea tan rutilante tras los problemas en las rodillas que le tuvieron a maltraer en sus últimos años con los Mets.

"No sé porque se sorprenden. Apenas tengo 36 años. No soy de 46 o 56", señaló. "Me siento joven, no soy viejo".

A lo largo de su carrera con los Mets, Beltrán representó los colores del equipo en cinco Juegos de Estrellas y los tuvo a ley de un triunfo de ir a la Serie Mundial en 2006.

Pero en Nueva York perdura el recuerdo de un lanzamiento. Fue una curva de Adam Wainwright, entonces el taponero de los Cardenales, que le dejó paralizado en el plato del Shea Stadium y significó el último out --con las bases llenas y los Mets abajo por dos carreras-- del séptimo partido de la serie de campeoanto de la Nacional.

"Un turno no va a determinar lo que es mi carrera, pero yo no puedo hacer nada si hay fanáticos que piensen así. De mi parte, yo no creo que eso define mi carrera", afirmó Beltrán.

En San Luis, en cambio, fue el fichaje ideal para los Cardenales luego que Albert Pujols decidió firmar como agente libre con los Angelinos de Los Angeles tras ganar la Serie Mundial de 2011.

Beltrán tampoco está de acuerdo que se le señalé como alguien que hizo olvidar a Pujols, buque insignia de los Cardenales durante una década.

"Honestamente, cuando acepté el contrato de ir a San Luis, no acepté para reemplazar a un jugador ni para llenar los zapatos de nadie", declaró Beltrán. "Acepté el contrato pensando en lo que yo podía hacer como jugador. Claro que se trató de reemplazar a un Alberto Pujols un excelente jugador, que les dio muchísima gloria. Pero pude hacer un buen trabajo desde el principio".

Beltrán será agente libre al final de la temporada. ¿Se atrevería volver a los Mets?

"No creo que eso se pueda dar, no creo que los Mets estén interesados", afirmó. "Debo considerar todas las opciones. Seré agente libre y debo ver qué ofertas encuentro".