Yasmani Grandal (centro) es uno de varios integrantes de S.D. que han dado la cara últimamente al bate. (AP)

SAN DIEGO - Recordando a los Padres que tuvieron 5-15 en sus primeros 20 juegos, es interesante ver cómo han reaccionado desde entonces. Si buscas una explicación a su récord de 30-19 desde aquel momento, quizás convenga empezar de ahí: Su actitud.

Primero está el manager Bud Black, uno de los mejores del negocio.

"Con Buddy, no hay excusas ni penas", dijo el gerente general de los Padres, Josh Byrnes. "Nuestro equipo juega duro todos los días."

Parte de eso tiene que ver con el hecho de que Black utiliza a su roster entero, lo cual significa que los jugadores llegan al estadio sabiendo que hay tienen posibilidades de estar en una posición para ganar el juego.

"Nuestros peloteros son unidos", dijo Byrnes. "Se enfocan y juegan duro. Es un buen grupo."

Desde su inicio de 5-15, los Padres han sido uno de los equipos más encendidos de Grandes Ligas, cortando su déficit en el Oeste de la Liga Nacional de ocho juegos a dos. Han ganado seis partidos consecutivos al llegar a San Francisco para iniciar una serie con los campeones.

"Hay mucha paridad alrededor de la liga", dijo Byrnes. "Todas las noches estamos en un juego cerrado y estamos hallando la manera de ganar."

Pero hay que analizar ese comienzo con 5-15.

El tercera base Chase Headley estuvo lesionado. El jardinero izquierdo Carlos Quentin tuvo un lento comienzo. El receptor cubano Yasmani Grandal estaba cumpliendo una suspensión de 50 juegos por violar el programa anti-dopaje de Grandes Ligas.

Y luego estaba el pitcheo abridor. No hay necesidad de nombrar a los culpables, porque a todos les fue mal. El pobre inicio pudo haber hundido a San Diego para toda la temporada.

Sin embargo, los Padres pasaron por algo parecido en el 2012. Tuvieron 27-49 en un momento, antes de registrar récord de 49-37 para terminar la campaña. Es decir, la tropa de Black nunca dejó de luchar cuando estuvo con 22 juegos por debajo de .500 el año pasado, así que jamás iban a darse por vencidos con 5-15 ahora.

"Creo que este año había una confianza de que este grupo podía ganar", dijo Byrnes. "Hubo más frustración que pánico."

Y, de repente, todo cambió.

No hubo reuniones, discursos dramáticos ni nada de eso. Lo único que siguieron haciendo los Padres fue jugar duro. De repente, el pitcheo respondió. Con Jason Marquis, Eric Stults y Andrew Cashner, cuentan con tres abridores de primera categoría. Desde su inicio con 5-15, los abridores de San Diego llevan récord colectivo de 23-6.

Del otro lado, la ofensiva ha venido de varios jugadores. El domingo, fue un jonrón de tres carreras del primera base sustituto que decidió la victoria de los Padres sobre los Diamondbacks.

Un día antes, fue Grandal quien dio el batazo más importante, también un cuadrangular de tres carreras.

Aun con un lento comienzo de Headley, los Padres han aumentado su promedio de carreras por partido de 4.0 en abril a 4.6 ahora.

Uno de los elementos que tenían entusiasmada a la gerencia de San Diego para el 2013 era la profundidad del pitcheo en su sistema de liga menor.

Además de eso, reclamó a Stults de la lista de waivers de los Medias Blancas el año pasado. El zurdo dominó a los Diamondbacks el sábado para registrar el primer juego completo de su carrera.

De su parte, Marquis se ha visto brillante a sus 34 años de edad. Sólo Adam Wainwright de los Cardenales (10) tiene más victorias que Marquis (9).

En cuanto a Cashner se refiere, a sus 26 años por fin sabe maximizar su excelente material. Se ha convertido en exactamente lo que visualizaban los Padres cuando lo adquirieron como parte del paquete que llegó de los Cachorros por el primera base Anthony Rizzo.

En una división que luce estar para cualquiera, los Padres tienen vida. El mismo Byrnes señala que San Diego no es un equipo perfecto, pero tampoco lo son los otros conjuntos del Oeste.

"Estamos a mediados de junio y estamos en la pelea", dijo Byrnes. "Creo que seremos competitivos."