Dayán Viciedo y Alexei Ramírez.

GLENDALE, Arizona - Hay que tomar la siguiente declaración por lo que es: un elogio efusivo de un coach de bateo a dos de sus pupilos más dinámicos.

Pero no es nada descabellada la observación de Jeff Manto en torno a los cubanos Dayán Viciedo y Alexei Ramírez y la posición de los Medias Blancas de cara a la temporada del 2013.

"Si esos dos muchachos tienen temporadas adecuadas, vamos a sorprender a mucha gente", dijo Manto.

Aunque el desempeño de ambos estuvo por encima del promedio en el 2012, Chicago quedó en el segundo lugar de la División Central de la Liga Americana, detrás de los Tigres, con 85 victorias.

Como no se le puede adjudicar el éxito de un club a dos jugadores - a menos que se trate de Justin Verlander y el venezolano Miguel Cabrera - también es injusto culpar a un par de peloteros porque un equipo no cumpla con las expectativas. Pero el enfoque en Viciedo y Ramírez se debe a que aún no se han visto sus grandes potenciales, que, de manifestarse, podrían permitirle a los Medias Blancas pasar de fuertes a élite.

Para Ramírez, de 31 años de edad, la temporada del 2013 será su sexta como integrante de los Patipálidos. El torpedero viene de una campaña que él considera por debajo de sus estándares a pesar de que bateó para .265 y remolcó 73 carreras.

Viciedo, de 24 años, sonó 25 jonrones y produjo 78 carreras durante su primera temporada como titular. Pero el club cree que ambos jugadores son capaces de mucho más.

"Viciedo probablemente sea uno de los bateadores más temibles del béisbol ahora mismo. La velocidad de su bate es espectacular", dijo Manto. "Alexei es un muchacho con muchas ventajas y habilidades que a veces pasan desapercibidos por su posición (de campocorto)".

"Ninguno de los dos estuvo a la altura de su potencial en el 2012", dijo el gerente general de los Medias Blancas, Rick Hahn. "Por diferentes motivos, estamos optimistas de que van a mejorar su ofensiva en comparación con el año pasado".

¿Cuáles son esos motivos?

En el caso de Ramírez, quien ganó un Bate de Plata en el 2010, la disciplina en el plato y el poder de extrabases disminuyeron, según Hahn. Durante los entrenamientos, Ramírez ha intentado echarse para atrás en la caja de bateo con el fin de darle un vistazo más largo a la bola y tener más tiempo para hacer los ajustes.

"Lo que sea que pasó el año pasado me sirve de experiencia", dijo Ramírez. "No estoy preocupado por lo que pasó el año pasado. Me interesa esta temporada, este año".

"Probablemente bateará entre .260 y .280, pero lo hemos visto conectar más dobles y cuadrangulares en temporadas anteriores y negociar más boletos", dijo Hahn acerca de Ramírez. "Consideramos que el año pasado fue una anormalidad en cuanto a su desempeño ofensivo. Él es un pelotero inteligente. No se trata solamente de instinto. Vamos a ver más de él".

Por otro lado, Manto le ha agregado una patadita al estilo de batear de Viciedo con el fin de mejorar su timing y sus posibilidades de hacer contacto con la bola.

Con un año de experiencia en Grandes Ligas, Viciedo, quien fungirá como jardinero izquierdo por segunda temporada consecutiva, debe sentirse más cómodo en el 2013.

El manager Robin Ventura está consciente de que Viciedo se destaca cuando conecta la bola a todo el terreno. De hecho, el cubano ha dado muestras de su enorme poder a la banda contraria. Ventura también sabe que, de aumentar la producción de Viciedo y Ramírez, la parte baja del orden ofensivo de los Medias Blancas será más fuerte y más balanceada.

"Siempre he confiado en mis habilidades", dijo Viciedo. "Lo que quiero es seguirme preparando para estar listo y tener un buen año con buenos números.

"Yo entro a la caja de bateo y dejo que los resultados se resuelvan por sí solos. Siento que cada vez que voy a batear tengo la oportunidad de hacer algo bueno. No estoy pensando en las carreras impulsadas ni en nada de eso. Sólo en batear".

Muchos críticos creen que será el pitcheo lo que decidirá el destino de los Medias Blancas en el 2013. Pero si Viciedo y Ramírez dan el próximo paso, podrían ayudar a Chicago a seguir con el impulso que demostraron durante una impresionante racha en la recta final del 2012