Mike Matheny. (Julio Cortez/AP)

JUPITER, Florida - Los Cardenales de San Luis se quedaron a una victoria de llegar a la Serie Mundial en 2012. Si necesitan mejorar, no requieren hacerlo en grandes proporciones.

Podrían lograrlo mejorando sus 88 victorias obtenidas durante la temporada regular, que los dejó nueve juegos detrás del primer lugar de Cincinnati en la División Central de la Liga Nacional. Pero ese equipo de San Luis se vio debilitado por una serie de lesiones. Dadas las circunstancias, el simple hecho de haber calificado a la postemporada, sin mencionar que avanzaron a la siguiente ronda, fue un logro considerable.

¿Pueden los Cardenales ser mejores en 2013? Obviamente pueden ser más sanos, pero es fácil decirlo. Mike Matheny, quien silenció a sus críticos con un trabajo excepcional en su debut como timonel, así lo cree. Comenzando por mejorar el bullpen.

"El área obvia sería el bullpen en general", dijo Matheny el jueves. "[El año pasado] hubo muchas dudas desde el comienzo. Tuvimos a un tipo [Jason] en Motte quien realmente nunca había sido etiquetado como cerrador de tiempo completo. No contábamos con un preparador de mesa y no sabíamos cómo sacar los dos últimos innings.

"Ahora, creo que esos muchachos han demostrado lo que son capaces de hacer en esas situaciones. La adquisición [del relevista venezolano Edward] Mujica fue un buen comienzo en cuanto a reforzar nuestro pitcheo se refiere".

Los Cardenales encontraron una fortaleza en lo que había sido una debilidad, con Mujica y Mitchell Boggs preparando la mesa para Motte. El bullpen podría solidificarse aun más esta temporada si se le añade a uno de los jóvenes brazos que queden fuera de la competencia por el quinto puesto en la rotación de abridores.

Este es otro punto fuerte. Los Cardenales han sabido producir de manera estable talento listo para Grandes Ligas. En este caso, existen tres pitchers que trabajan duro y han dejado una muy buena impresión; Shelby Miller, a la cabeza de la lista de prospectos de pitcheo, Trevor Rosenthal, cuya recta registra los tres dígitos en el radar, y quien ya puso su granito de arena en 2012 y, recientemente, Michael Wacha, una selección de la primera ronda en el Draft amateur del 2012, quien rápidamente ha hecho sentir su presencia.

Pero la mejoría más amplia está en la mente de Matheny.

"Creo que podemos mejorar siempre en todos los aspectos", manifestó el capataz. "Ese ha sido nuestro lema. ¿Nos sentimos complacidos con algunas de las cosas que hemos logrado? ¿O pensamos que podemos hacer más?

"Estos muchachos creen que tenemos un tremendo grupo de jugadores y que todo depende de qué tan bien lo hagamos como equipo. Existen oportunidades para tratar de aprovechar, obviamente en la rotación y en la segunda base, y dependiendo de lo que suceda en el shortstop. Tenemos oportunidades, y algunas interrogantes, pero esas son sólo oportunidades para que los muchachos lleguen y compitan y demuestren de lo que son capaces".

Una de las virtudes que han caracterizado el éxito de los Cardenales en los últimos años es su capacidad de aguantar, que es un acto de carácter.

No tienen problemas para levantarse cuando están a punto de perder. Esto lo volvieron a demostrar en el Juego 5 de la SDLN 2012 en contra de Washington, cuando los Cardenales no sólo se recuperaron de un déficit de 6-0, pero armaron un rally de cuatro carreras en la novena para venir de atrás en el último instante una vez más.

A este equipo todavía le queda bastante de esa capacidad para levantarse. Pero algunos jugadores a quienes justamente se les pudo haber etiquetado de líderes en este club ya no están. Chris Carpenter, uno de los principales líderes en este equipo, estaba programado para volver, pero los problemas en su hombro derecho no lo dejaron. Carpenter se ha rehusado a optar por el retiro, pero obviamente los Cardenales no pueden contar con que regrese.

Otros peloteros con cualidades de líderes que también partieron son Lance Berkman, Kyle Lohse y Skip Schumaker. Cuando a Matheny se le pregunta de qué forma el equipo compensará la pérdida de liderazgo, el dirigente no le rehúye al tema.

"Ese ha sido nuestro enfoque", enfatizó. "Mucha concentración, en muchas de nuestras reuniones aquí hemos hecho hincapié en eso. Si no hay liderazgo, quedamos a merced del fracaso.

"Serán los muchachos que lideraban en el pasado los que continuarán haciéndolo. Skip Schumaker, un tremendo líder en el clubhouse; Lance Berkman, otro tremendo líder en el clubhouse; el tipo que lanzó nuestro primer juego de la campaña el año pasado, y el primero de la postemporada, Kyle Lohse, ya no está aquí.

"A menudo utilizamos el término 'liderazgo' porque simplemente tiene que darse. Tiene que darse en el terreno de juego y tiene que darse en el clubhouse."

Los Cardenales raramente se quedan cortos en cualquier área. Tampoco serán una embarcación si timón este verano. Sus problemas tienen solución. Su talento es imponente. Esta es una buena situación con una posibilidad muy real de tener días aun mejores.