(Getty Images)

El riesgo fue casi nulo cuando el relevista Rafael Soriano decidió salirse de su contrato para el 2013, porque entre la oferta de los Yankees y el monto para indemnizarlo, el dominicano ya tenía garantizados $15 millones. La pregunta ahora es qué tipo de recompensa le espera a Soriano al probar el mercado.

¿Qué tanto están los Yankees dispuestos a arriesgarse para esperar que el panameño Mariano Rivera, a sus 43 años y viniendo de una lesión seria en su rodilla, pueda recuperar la forma del mejor relevista que haya tenido el béisbol? Y, ¿pueden los Angelinos, sin Dan Haren y el dominicano Ervin Santana, darse el lujo de tener una temporada más con un bullpen que - con o sin el colombiano Ernesto Frieri - desperdició 22 oportunidades de salvamento?

¿Pueden los Cerveceros, quienes encabezaron la Liga Nacional en carreras anotadas, pero que también desperdiciaron 29 oportunidades de rescate, pensar acerca de ser contendientes en la División Central de la Liga Nacional? ¿Pueden los Medias Rojas, cuyo pitcheo abridor no dio la talla en 2012, arriesgarse otra campaña con un récord de juegos salvados del 61%? ¿Se verán los Tigres y Nacionales después de todos los problemas que pasaron en su bullpen esta pasada postemporada obligados a hacer lo mismo que los Filis cuando contrataron a Jonathan Papelbon?

Siempre habrá un debate sobre el valor de un taponero de alto perfil en un equipo contendiente, eso sin mencionar exactamente de dónde vienen. En 2012, Jim Johnson de los Orioles lideró las Grandes Ligas en salvamentos con 51; tuvo apenas nueve en el 2011. El dominicano Fernando Rodney le siguió a Johnson con 48, después de salvar apenas tres juegos en 2011. Soriano tuvo 48 rescates esta pasada temporada después de sólo conseguir dos en 2011. Jason Motte consiguió 42 juegos salvados en 2012 después de haber terminado el 2011 con nueve.

"Todos entendemos el valor del pitcheo abridor, y vamos a ver cuál es el valor de estos lanzadores abridores en la agencia libre [mercado] este invierno", dijo un agente, refiriéndose a los millonarios contratos que tratarán de obtener Zack Greinke, Kyle Lohse, el venezolano Aníbal Sánchez, entre otros. "Observen las cifras recientes en los casos de arbitraje. Tres abridores sólidos lograron obtener $4 millones, tres taponeros del mismo tipo recibieron $5.5 millones. Otros cuatro abridores consiguieron contratos de $7 millones, y otros cuatro cerradores obtuvieron $9 millones. Cinco abridores de talla recibieron $11 millones, y cinco apagafuegos comandaron $12 millones".

Y regresaremos a los argumentos entre la información científica histórica que demostrará que el mejor relevista debería lanzar el inning más crítico de cada juego individual, y que no hay una diferencia tangible - de hecho, teórica - entre el séptimo y el noveno inning, mientras que personal uniformado argumentará que la ciencia es de dos dimensiones debido al elemento humano, razón por la cual algunos pueden lanzar en la novena y otros no.

Debemos entender que en la actualidad hay mucho dinero flotando alrededor de la industria.

"Entre los nuevos contratos de televisión nacional, los nuevos pactos regionales y los precios que los propietarios han obtenido vendiendo a sus equipos", dijo un directivo del Sindicato de Jugadores, "el mercado parece estar inundado de dinero".

¿Se dieron cuenta que los nuevos dueños de los Dodgers estarían dispuestos a pagar $262 millones - por encima del precio de venta de $2.1 billones - y ceder a sus dos mejores prospectos para adquirir los derechos de mercadeo de televisión para Adrián González? ¿O que los Astros, adquiridos por $117 millones en 1993 por Drayton McLane, fueron vendidos por $680 millones?

Entonces, ¿Será Soriano capaz de obtener un contrato por tres años y unos $40 millones en otro equipo? El agente Scott Boras así lo cree, porque, como él dice, "es difícil ganarlo todo sin contar con un buen taponero".

Quizás después de despejar los contratos de Santana, Haren y Torii Hunter de su nómina le dará la oportunidad a los Angelinos de adquirir a Soriano y a un pitcher abridor. El riesgo de tomar la opción de Haren por $15.5 millones era demasiado alto, e incluso un equipo como Boston, que tiene dinero para gastar, se mostró preocupado acerca del problema en su espalda después de haber lanzado 1,758 innings en las últimas ocho temporadas (segundo sólo detrás de los 1,788 1/3 de CC Sabathia en ese periodo en las Mayores), y los Angelinos no le permitirían a los Medias Rojas hacerle un examen físico a Haren.

Washington parece determinado a ir tras un jardinero central/primer bate como Michael Bourn, quien muy posiblemente obtendrá un jugoso contrato debido a que llena una de las posiciones más vitales del juego tanto a la defensiva como a la ofensiva. Entonces, ¿Serán capaces los Nacionales de ir tras un taponero y arrebatarle ese rol a Drew Storen? El gerente general Mike Rizzo se caracteriza por ser muy leal con sus muchachos, y Storen es uno de ellos.

Milwaukee tendría que conformarse con firmar a un abridor y a Soriano y dejar de lado la idea de adquirir al cañonero Josh Hamilton. ¿Y los Medias Rojas? Boston le ha dicho a Boras que irán con Andrew Bailey/Mark Melancon/Junichi Tazawa al final del juego, con Andrew Miller, Rich Hill, Craig Breslow y Franklin Morales por el lado zurdo, mientras tratan de encontrar a un abridor de experiencia, un primera base y ver si pueden contratar a Cody Ross (los números en casa de .298/.356/.565/.921 en contra de los números en gira de .232/.294/.390/.684 esta pasada temporada pudieran evitar que reciba un contrato por tres años).

Quizás los Rangers estarían interesados en Soriano, aun con Joe Nathan, en caso de que los Dodgers o Angelinos terminen ofreciéndole más dinero a Greinke. O Quizás los Rojos, si el cubano Aroldis Chapman se convierte en abridor.

Quizás hasta los mismos Yankees, una vez más, si las pláticas de contrato de Rivera se estancan o surgen problemas en el examen físico.

Pase lo que pase con Soriano, existe muy poco riesgo al dejar de lado su opción y probar el mercado. El dinero y la necesidad de contar con un taponero de calidad están ahí, y existen dueños de equipos que no pueden y no podrán olvidar juegos que parecían ganados y, al final, se perdieron en la novena entrada.